sábado, 25 de marzo de 2017

La pieza.




ya casi ni escribo,
no es novedad,
se me agotaron los versos,
se apoderó de todo este silencio,
ni los pocillos sonaban al caer,
he vuelto a encontrarme,
a veces por la cocina,
una vez me vi ducharme,
ahí estaba yo,
erguido como si nada,
como si todo estuviera en su lugar,
la vajilla sin lavar,
las sábanas arrugadas,
el café sin tapar,
la jarra del agua vacía
y el ritmo caribeño de una gotera
me extrañaba confieso,
pasó el tiempo, ni lo senti,
abrí mis alas porque para mi no quedaba nada,
porque me lo pedias a gritos,
volví a ser la pieza,
esa que nunca encajo,
pero alguna vez unió todo,
soy ese lego esperando ser pisado,
esa media siempre escondida,
esa moneda escurridiza en la maleta ,
fui medio, también fin,
estuve cuando nadie,
llegue sin avisar,
aun así,
no soy más que un cachorro buscando refugio,
en las noches cuando llueve y no tengo donde
reposar,
tu recuerdo me calienta, otras noches me quema,
lo descubrí,
soy un perro,
es lo que soy,
no de los que piensas,
soy leal, noble,extremadamente humano,
que siempre que escucha su nombre mueve la cola,
y aunque yo no tenga donde descansar,
sin miedo abro mi corazón para que tu que conseguiste donde,
te acomodes.